domingo, 21 de junio de 2015

Menos Lobos...



Los sonidos del bosque me rodean. Conejos, pájaros, ardillas, insectos. Un inmenso mundo lleno de vida. 

Me acerco lentamente al camino que lo atraviesa. El suelo recubierto por musgo y hojarasca silencia mis pisadas. Agudizo el olfato y localizo a mi presa, que se aproxima dando grandes saltos a través de la gravilla del sendero.

Su olor es inconfundible, dulce y suave, como la miel del más delicado panal. Su caperuza roja se zarandea lentamente tras su mata de pelo oscura, recogida delicadamente en una coleta.
Me inclino hacia delante, preparando el ataque, pero de pronto noto un bulto bajo la capa. Es alargado y rezuma un extraño olor metálico. Una brisa repentina me permite distinguir la totalidad del objeto.

Una escopeta recortada.

Desde luego, ha cambiado mucho el cuento.

Desisto en mi intento de agresión y meto la cola entre las patas traseras, mientras me alejo hacia el interior del frondoso bosque.

No hace tanto yo era el ser más temido, la feroz bestia que devoraba a sangre fría, el malo, el villano de los cuentos... Pero desde que en se aprobó la ley a favor de las armas de fuego, he tenido que ponerme a dieta estricta de raíces y rábanos. 

Admito que no es muy elegante ir comiéndose a la gente, pero, ¿qué quieren que haga? Soy el maldito Lobo Feroz, es mi trabajo.

Morirme por inanición no está en mis planes, aunque tenga que cambiar el dichoso título establecido de "Vivieron felices para siempre".

Avanzo hasta llegar a un claro, en el que puedo distinguir tres construcciones, pero no se trata de las casitas que en su día derribé, si no de tres enormes mansiones de ladrillo macizo con terraza, piscina y alarma anti-robo las 24 horas del día.

Después de nuestro último encuentro, los cerditos se pusieron las pilas y lograron triunfar en el mundo empresarial con sus innovadores diseños de viviendas a prueba de huracanes.

-De nada, puercos. –Suspiro para mis adentros.

Por desgracia, la orden de alejamiento me impide acercarme a mas de 100 metros de todos y cada uno de esos rollizos, suculentos y rosáceos mamíferos.

Mi estómago pide clemencia a mi cerebro al pensar en ellos, pero me niego a volver al correccional de Villanos de Cuento. Aquel lugar es digno de las peores pesadillas de las mentes más perturbadas, y además la madrastra de Blancanieves me la tiene jurada y esa mujer es temible cuchillo en mano.

Recorro la zona a una distancia prudencial, observando lo mucho que ha cambiado desde los primeros tiempos. 

Ahora la casa de la abuelita se encuentra abandonada. Ella es demasiado mayor para más sustos y se encuentra recluida en una residencia de ancianos, a la que su nieta acude cada semana.

Pensar en ella me hace recordar aquel extraño suceso. No sé que se me pasaría por la cabeza para travestirme y ponerme los trapos de esa vieja, pero cuando el hambre apremia, el ingenio se agudiza, aunque no siempre con los resultados deseados...

Harto de esa vena nostálgica corro de nuevo hacia la espesura. 

Incluso parece que hasta los animalillos del bosque se mofan de mi. Una ardilla de pelaje rojizo me observa desde una roca, revolcándose de la risa. Le muestro los dientes, dispuesto a despellejarla, pero ella me mira desafiante y me amenaza.
 
-¿No querrás que se lo diga a ÉL? ¿A qué no?   

Lanzo un bufido al aire y doy media vuelta, mientras la aguda risita de la ardilla se me clava en los odios.

Siempre es ÉL, el aguafiestas, el defensor del pueblo. 

El cazador. Ese pesado omnipresente que siempre aparece en el peor momento posible y acaba metiéndome un balazo o improvisando un cirugía a lo bestia, rajándome de arriba a abajo para sacarme el almuerzo.
Finalmente suspiro, me tumbo en la hierba con el hocico bajo y pienso...

“Vivieron felices y comieron ¿raíces y rábanos?”

3 comentarios:

  1. Me encanta esta entrada, todo lo que has escrito me parece muy bonito.
    Un saludo y me quedo por el blog ♥ Que pases un buen día.
    besos

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  2. Tia, esto es tuyo verdad? ME HA ENCANTADO oOo!
    No, en serio, está super bien, original y me encanta el lobo <3 <3 <3
    Jo, me has dejado con ganas de seguir leyendo X//D!!!
    Espero más cosas eh!!!
    Un besazo
    Kayima

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  3. Me acabo de quedar a cuadros con tu texto. Lena, dime que te has presentado a concurso porque sino te voy a meter yo a la de ya! Esta historia es sublime, con buen ritmo, con reflexión y has hecho que el personaje del Lobo tenga un transfondo muy grande en un texto breve, eso no lo consiguen mucho!
    Sigue así, Lena, eres genial! Me muero por leer más cositas tuyas
    Besazo

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