martes, 25 de noviembre de 2014

Stop Maltrato

Hola Compaseros

Hoy vengo a hablaros de un tema serio, de actualidad y que se repite cada día sin que, en ocasiones, nos demos cuenta.

Hoy 25 de Noviembre celebramos el día Contra la Violencia de Género.


¿Cuantas veces hemos oído en las noticias "Muere a manos de su pareja"?

Mas de las que desearíamos.

Hoy quería poner mi grito en el cielo para que todo el mundo sepa que a su alrededor hay gente que sufre a manos de otro ser humano, que no tiene conciencia alguna.

Se que una entrada en un blog no es mucho, pero yo hoy pongo mi granito de arena mostrando tres puntos de vista diferentes, un cortometraje, un relato y un dibujo.

Siempre me he sentido muy unida a esta causa. Por suerte no tengo a nadie cercano que lo haya sufrido, y espero que nunca lo tenga, pero. Hace ya unos años, en el instituto nos mostraron un anuncio de la campaña en contra del maltrato protagonizado por Malena Alterio que me impactó mucho.


A partir de este cortometraje tan real, escribí un relato. 
Hoy lo recupero.

"Mi historia, no es tan distinta a la de otras mujeres. Una decisión nos marca, solo un segundo puede llevarnos a la locura y no es fácil volver atrás. Yo tuve suerte, tan solo fue eso.

Lo recuerdo como si fuera una película antigua, distorsionada y sin apenas color. Los gritos de aquella noche me hicieron imposible el dormir durante semanas.
Yo estaba en el piso, aquel 3 piso con vistas a la calle, siempre ordenado y limpio, como a él le gustaba. Miré a la calle, el otoño había arrancado todas las hojas los arboles de la avenida, antes verdes y majestuosos habían quedado desnudos, frágiles. Como yo. Antaño una joven libre, encadenada ahora a una horrible rutina cada vez mas asfixiante. Pero no, no era la rutina lo que me asfixiaba... 
Las indecisas nunca se llevaran al príncipe, me decía mi abuela. Y al parecer la tome la palabra, con tan solo 20 años contraje nupcias con el príncipe azul, pero ese príncipe había cambiado de traje, se había convertido en un monstruo, deformado y grotesco al que cada vez me era más difícil mirar.

La rendición no debe estar nunca en tu vocabulario, una frase grande dicha por una gran mujer, mi madre. Miré la foto del aparador, su vestido azul de rayas fue siempre mi favorito, ella, siempre alegre, siempre dispuesta a ofrecerme un hombro sobre el que llorar. Siempre hablaba de mi padre, un hombre honrado cuyo único error en la vida fue encontrarse con un borracho en mitad de la autopista. Ella me crió, sola, pero fuerte ante cualquier adversidad.

Hacía ya 3 años que el cáncer se la había llevado de mi lado. Acaricié lentamente la fotografía y la devolví de nuevo a su sitio, junto a la parejita de boda.
Cuánto daño me había provocado el mirar diariamente aquella simple figurita de plástico, no era la figurita lo que me dañaba y me corroía, si no su significado, mi error.

No siempre fue así, o al menos eso me hacía creer cada vez que discutíamos. Su rabia contenida se estrellaba contra todo lo que había a su paso: sillas, lámparas, cortinas, yo.
Al igual que una muñeca de porcelana me había ido resquebrajando poco a poco, al principio no que quería creerlo, pero la obviedad pronto me golpeó; había conseguido alejarme de mis amigos, de mis compañeros de trabajo e incluso de mi familia.

Pero eso se había acabado. Eso me repetía cada noche frente al teléfono, pero nunca había tenido agallas para pulsar aquellos tres simples números. Me levanté con cuidado la manga de la chaqueta y deslicé lentamente el dedo por su última gran obra. El reflejo de la ventana me confirmó el hecho.
Si continuaba así, mi vida terminaría antes de lo que habría querido. Una lágrima comenzó a correrme por la mejilla, una lágrima de rabia, de dolor. Cayó sordamente sobre el parqué, dejando un pequeño cerco húmedo alrededor.

Entonces lo sentí, un débil pinchazo en el cerebro, como si una campanita comenzara a sonar a lo lejos. Agarré de nuevo la fotografía y la apreté contra mi pecho. Miré de reojo el teléfono y me acerqué lentamente. Esta vez lo haría. Marqué mientras repetía susurrando cada número.

-Cero, uno, seis..."

"Algunos Príncipes Azules, acaban destiñendo"
 
  

Todos juntos si que podemos hacer algo.

10 comentarios:

  1. Hay un cuento (muy cortito) sobre el tema que es muy bueno. Se llama "La Cenicienta que no quería comer perdices". Échale un ojo si quieres, te dejo el link: http://www.mujeresenred.net/IMG/pdf/lacenicientaquenoqueriacomerperdices.pdf
    Un beso!

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    1. Gracias por dejarme la dirección, la verdad es que siempre he sentido simpatia por campañas que apoyen la causa y queria poner mi granito de arena.
      Un beso
      Lena

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  2. Yo escribí hace una año un texto sobre la violencia de género porque la viví cerca y la verdad es que deberíamos luchar por erradicar estos putos sentimientos de superioridad de unos sobre otros porque todos somos iguales y no hay nada que justifique que un niño se quede huérfano.
    Besos.

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    1. Tienes toda la razón, ¿por qué creerse superior? Somos todos iguales. El odio y la violencia que se ejerce... No logro comprenderlo.
      Muchas gracias por tu comentario guapa, un beso
      Lena

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  3. Hola, Lena:
    Me alegra mucho ver que escribes sobre este tema, porque a pesar de que fue el día contra la violencia de género había bastante gente de mi alrededor que no se había enterado, y ni siquiera en los institutos se menciona mucho.
    Es increíble que en la época en la que estamos, después de tanta lucha para defender nuestros derechos y tantos avances hacia una mayor igualdad, aún sigan produciéndose estos casos. Nada justifica esta violencia, nada justifica que una persona se sienta superior a otra. Están muy bien tanto el anuncio como el relato y el dibujo, y está bien que los hayas compartido porque nunca debemos olvidar que tristemente esto sigue sucediendo.
    Ojalá llegue un día en el que ambos géneros seamos completamente iguales, porque aunque se hayan hecho avances seguimos en clara desventaja en muchos aspectos.

    Un abrazo, que seas muy feliz. <3

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    1. Es cierto que este tema deberia llevarse desde las aulas, si quieres que un alumno no se convierta en un monstruo, muestrale un ejemplo correcto.
      Tristemente no se hace tanto empeño en erradicarlo como deseariamos, pero yo por lo menos haré lo que esté en mi mano.
      Muchas gracias por pasarte
      Un beso
      Lena

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  4. Me has puesto la piel de gallina. Muchas veces me asusta ver cosas así, o incluso imaginármelas en mi misma, y me asusto.
    El relato ha sido muy bonito, duro, pero bonito. El brote de esperanza al final te deja un buen sabor de boca.
    Siento no haberme pasado antes D: Soy un desastre.
    ¡Un besazo!

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    1. No te preocupes Gema
      La verdad es que es uno de los textos mas sinceros que he escrito nunca y el poder compartirlo para mi es importante, porque lo mejor es darse cuenta y tratar de frenarlo.
      Gracias por el apoyo, un beso
      Lena

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  5. Muchos días en mi trabajo me gustaría tratar temas como este porque están ahí, delante de nuestras narices. Soy profesora en un centro de secundaria y casi todos los días soy testigo de cómo las chicas con novio están completamente sumisas aun cuando el trato que ellos les dan es completamente vejatorio, tanto dentro del centro como fuera. Una verdadera lástima. Y por no hablar de los casos de la familia de algunos alumnos, un verdadero drama. Por eso se deberían tratar estos temas, pero no sólo en el día o semana contra la violencia de género, sino siempre. Vídeos como el que has puesto o los relatos como el tuyo que os pidieron posteriormente son buenos ejemplos de cómo empezar a concienciar desde la Educación. Así podrán evitarse situaciones como la de esa mujer del vídeo, que termina abriendo la puerta. En fin, un tema delicado, pero del que es necesario hablar para tratar de erradicarlo

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    1. Totalmente de acuerdo Miri.
      Yo tuve la suerte de que en mi instituto todos los años hubiera charlas sobre el tema en las que se trataba de mostrar el problema y enseñarlos a erradicarlo en nuestra zona, que debiamos hacer y a quien debiamos acudir. Pero no todo el mundo tiene esa suerte, ojala se llevase mas seriamente y la gente se concienciase desde las aulas.
      Gracias por tu aportacion, un beso
      Lena

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