martes, 12 de agosto de 2014

θεοί




El hedor de la muerte asciende como el humo, la sangre corre, los escudos crujen.

-¡Avanzad!

Arkadios respira con dificultad tratando de detener el avance de los enemigos persas. Su escudo comienza a quebrarse a causa de la cantidad de golpes recibidos en la batalla.

-¡Resistid!

De pronto un impacto inesperado lo hace caer. Una espada roza su torso.

Un destello, solo hace falta eso para convertirse en uno más. Un soldado sin nombre y sin tumba. 

El grito de Arkadios se une al de sus compañeros y logra levantarse y detener la siguiente estocada.

Los ojos de su contrincante están bañados en sangre, sus movimientos rápidos, pero su golpe mortal falla; la espada roza el rostro del soldado y la empuñadura lo deja inconsciente unos segundos.

El mundo se vuelve oscuro, tambaleante y frágil. Los pasos de Arkadios son dubitativos e inestables, pero nadie repara en él. Avanza como un alma en pena en mitad de la batalla.

De pronto el ruido de las espadas y los escudos cesa.

El joven griego se aclara la vista y trata de recordar cómo ha llegado a tan extraño lugar.
Ya no hay soldados, tan solo piedras. Se trata de un risco alejado, sin vida alguna en sus inmediaciones.

-¿Dónde estoy?- Se pregunta Arkadios, pero no hay nadie que pueda responderle.

Observa como una escarpada llanura se alza ante él. Quizás en lo alto lograría volver a localizar la batalla, no puede abandonar a sus hermanos.

Las sandalias del soldado están destrozadas y los pies le sangran a causa del abrupto terreno, pero no está dispuesto a permanecer esperando.

Tras lo que le pareció una eternidad ascendiendo, Arkadios logra coronar la cima de la llanura, pero ya no está solo...

Como una aparición una dama se alza orgullosa al borde del risco. Su belleza es inenarrable. Su pelo negro cae en cascada hasta la cintura, formando ondas suspendidas en el aire. 

Su rostro es terso como el de una joven, pero sus ojos verdes muestran a una dama madura y sabia. Una extraña aura la envuelve, como si cientos de llamas ascendieran directamente de su cuerpo.

Arkadios no es capaz de moverse de su posición, escondido tras una roca, observando aquella maravillosa visión, prohibida para ojos mortales.

La visión de una diosa.

El soldado recuerda la imagen de la diosa, en el templo. Hera, la diosa de la familia.

A sus pies, la ofensiva griega avanza de nuevo.

De pronto un temblor inunda el risco, de la piedra comienza a surgir un espeso humo. Pronto las llamas aparecen y de ellas, una figura oscura como la noche asciende.

Hera se gira con desdén y observa a su acompañante. 

- Pensaba que a una diosa de la familia las guerras le resultarían dolorosas, tantas viudas, tantos huérfanos. - La voz de la aparición es ronca y hueca como si hablara a través de las paredes de una cueva.

Hera sonríe amargamente.

- Incluso yo reconozco la extraña belleza de la muerte en combate, Hades.

El dios del Inframundo se inclina ante la imponente mujer, aún así, su gesto continúa siendo obsceno. No le presenta respeto alguno.


-¿Te burlas de mi acaso?

-No, mi señora. - Su anterior sonrisa se apaga, siendo sustituida por una expresión cruel. -Aunque tú amado esposo me relegara al olvido del Aqueronte, aún sigo teniendo modales.

Arkadios mira fijamente a Hades. No es como los sacerdotes le habían contado. Su aspecto es el de un hombre joven, no mucho mayor que él, ataviado de una túnica oscura que le cubre desde los hombros hasta las rodillas.

Su piel es extraña, como si fuera de piedra caliza, grisácea y tosca.

Ambos observan la batalla. Los gritos de horror inundan el valle, la sangre mana de los caídos, formando ríos.


-Cruel destino, ¿los hombres nacieron  acaso para sufrir mientras los dioses los  observan desde lo alto para su divertimento?-De los ojos de Arkadios manan lagrimas, espesas y llenas de ira.

-Sigo preguntándome, ¿qué quiere la gentil Hera de alguien tan vulgar como yo?

-Compañía, supongo. Se lo mucho que te gusta la sangre. Una batalla como esta será recordada durante generaciones.-La diosa se acerca cada vez más a él, y le susurra al oído. -Jamás te perderías una matanza semejante, ¿verdad?  Tantísimas vidas sesgadas en un segundo, gritos, dolor... Te conozco mejor de lo que crees, Hades.

Un atisbo de sonrisa se muestra en su rostro ceniciento. Ver como los mortales pelean entre ellos le produce una inmensa satisfacción.

-Los celos te corroen, ¿no es cierto?

Hera se aparta de él. Los amoríos de su esposo son imprudentes y repulsivos.

-No lo soporto...

Su rostro de marfil se tuerce en una expresión de pesar y melancolía. Hades avanza de nuevo hacia ella y la envuelve entre sus brazos.

-Mi hermano tiene demasiados defectos, mi señora. ¿Por qué continuáis a su lado después de tantos desengaños?- Con su mano alza el mentón de Hera y la susurra lentamente.- Europa, Alcmena, Dánae, Io, Sémele, Leda... Ellas no son más que insectos repulsivos comparados con tu belleza.


Hera baja la mirada y sonríe.

-Puede que nos parezcamos mas de los que crees, Hades. Ambos odiamos a Zeus de alguna manera.-Hera se encoje y baja la mirada.-Pero continua siendo mi esposo, y aunque me cueste admitirlo lo quiero.

Hades se vuelve y suspira al comprobar que nunca conocerá ese sentimiento, ¿quién amaría al ser más cruel de la tierra?

Arkadios ha visto suficiente. Su cerebro no comprende aún que ha ocurrido ni si realmente es cierto lo que ven sus ojos, pero corre de nuevo colina abajo, donde tratará de contar a todo ser viviente que los dioses existen y él los ha visto.

-Pobre iluso, nadie le creerá.

-Los mortales llevan desde sus inicios contando maravillosas historias a cerca de nuestra existencia. No he llegado nunca a comprender por qué, pero su esperanza de encontrar a seres superiores en los que creer es encomiable.

Hades hace una última reverencia a Hera y desaparece, silencioso, como un suspiro.

De nuevo, la diosa está sola.

1 comentario:

  1. Hey, me encanto el relato ! :D Soy como una obsesionada con la mitología, en especial la griega, y realmente me gusto como lo trataste :D jajajaj hey, yo también escribo en mi blog, te pasarías y me darías una opinión ? Sería algo genial :D el blog es http://lasagadelosespiritus.blogspot.com.ar espero verte por alli :D besos !

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