sábado, 12 de octubre de 2013

Sherlock Fan Fiction, capitulo 1

Hoola Compaseros.

Tras varios días de espera, aquí os dejo el primer capítulo del Fan Fiction de Sherlock que llevo un tiempo preparando. Se trata de un fanfic por capítulos que narra uno de los casos que Holmes y Watson tendrán que descubrir antes de que se cometa un asesinato.

Como es el primer capítulo es algo breve y puede que un poco tedioso, pero tranquilos, poco a poco ira metiéndoos en la trama.

Los personajes como Holmes, Watson o Lestrad no son mios (of course), pertenecen a Arthur Conan Doyle o, en este caso a la adaptación de la BBC inglesa de 2010 (Si tenéis la oportunidad de verla, no os defraudara, merece la pena), pero el resto, son de mi propia inventiva.

Al igual que Tormenta de Sangre (que la tendréis de vuelta el día 21), es una historia mensual que iré subiendo el día 12 de cada mes.
Espero que os guste leerla tanto como a mi escribirla, sed felicees.
 

La casa estaba tranquila. Resultaba extraño, todo ordenado, limpio y ningún ruido. De nuevo el gran detective había vuelto a quedarse sin caso con el que satisfacer su extraña adicción. Los casos eran su droga, su calmante, su sustento.

Aburrido de meditar en aquel sofá, saltó hacia la ventana y comenzó a tocar con rapidez. Su compañero levantó lentamente la mirada del periódico. Sin un caso que resolver su humor pendería de un hilo.

La casera abrió la puerta, se acercó al sillón donde descansaba y disimuladamente le susurró al oído.

-¿No ha conseguido animarlo?-Él negó con la cabeza.-Pues hágalo rápido, sabe que necesita mantener ocupada esta mentecilla suya. Ninguno de los dos queremos verlo de nuevo experimentando con el microondas.

Sin un caso a la vista Sherlock Holmes resultaba peligroso.

Watson le conocía lo bastante bien como para saber aproximadamente que le rondaba por la cabeza, hecho extraño, ya que Holmes no era alguien corriente. Su delgada constitución escondía una mente brillante, capaz de resolver los casos más insólitos y complicados.

Por su parte, el doctor John Watson era algo más bajo, de rostro redondo y hombros anchos. Poseía un carácter más afable que el de su compañero, pero siempre estaba dispuesto a entrar en acción en cualquier momento.

John trató de distraer al detective comentándole lo bien que habían trabajado en el último caso, pero Sherlock continuaba concentrado en los acordes más altos de su violín. 

Sin previo aviso el timbre del 221b de Baker Street sonó.

El doctor permaneció atento a los movimientos de Holmes. En más de una ocasión le había visto abalanzarse hacia la puerta a la espera de que algún cliente desesperado le pidiera su ayuda, pero permanecía inmóvil. Tan solo tenía ojos para el vacio de la ventana mientras tocaba.

-Doctor.-La señora Hudson asomó lentamente la cabeza a través de la puerta.-Será mejor que venga a ver esto.

John dejó el periódico sobre la mesita que había frente a él, y sin hacer el más mínimo ruido siguió a la casera hasta la puerta.

-¿Qué ocurre?

La señora Hudson parecía muy contenta, su sonrisa la delataba.

-Creo que puede tener un caso.-La casera señaló hacia las escaleras.-Están esperando abajo. ¿Las hago subir?

El doctor sintió un extraño hormigueo en los dedos. No más silencios incómodos, si Sherlock Holmes aceptaba el caso, su humor mejoraría y con ello la calidad de vida de todos lo que vivían junto a él.

-¡Oh Dios, por supuesto que sí!

Watson subió de nuevo lo más deprisa que pudo y se colocó en el sillón, sin poder ocultar la emoción de su rostro. Sherlock, giró tímidamente la cabeza al oír la puerta, pero volvió a su mundo en apenas unos segundos.

-¿Se puede?-Un voz femenina sonó tras ellos.

John se levantó de nuevo y observó a su posible nuevo caso.

Se trataba de dos jóvenes, hermanas a juzgar por su parecido físico. Ambas eran de piel pálida y pelo oscuro, con los ojos grandes y los labios finos. Las dos vestían de calle, una con unos vaqueros ajados y camiseta a cuadros y la otra con una falda color turquesa y una sudadera granate. Ninguna aparentaba más de 18.

-Pasen.-Las muchachas se acercaron al doctor y le dedicaron una leve sonrisa, mientras le daban la mano.-Yo soy el doctor John Watson, y él...-John dirigió una mirada hacia Holmes, que ni siquiera se había dignado a volverse.-Es el señor Sherlock Holmes.

Las jóvenes tomaron asiento y miraron de reojo al detective, algo molestas por su falta de atención.
-Me llamo Nesky, Nesky Taylor y ella es mi hermana, Anely.-Ambas se acercaron algo más al doctor.-Necesitamos urgentemente su ayuda. Han intentado asesinar a nuestro padre.

Anely bajó la mirada. No parecía demasiado asustada, pero si muy preocupada. Las ojeras se veían claras en el rostro de la joven. Nesky guardaba las apariencias, mostrándose algo más relajada, pero Watson notó mucha tensión sobre sus hombros. Las dos hermanas necesitaban ayuda.

-No tenemos demasiados recursos, pero por nuestro padre pagaremos lo que sea necesario.

De pronto el sonido del violín cesó de golpe. Sherlock dejó el instrumento sobre la mesa y andó hacia la cocina sin mediar palabra. Watson, Nesky y Anely permanecieron en silencio. Poco a poco Holmes vertió en una taza el contenido de la tetera aún caliente. 

De la misma forma, regresó a la sala de estar y se colocó tras el doctor, en el sillón junto a la chimenea. Al ver que los tres continuaban sin decir palabra, Sherlock los miró y se encogió de hombros.

 -¿He interrumpido algo?-Watson frunció el ceño y señaló a las jóvenes.-Esta bien, continuad.


Cogido de nuevo el ritmo, Nesky continuó con su narración. 

-Nuestro padre es un hombre corriente, resulta increíble que alguien quiera acabar con su vida. –Nesky bajó la mirada hasta el suelo.-No sabíamos a quien acudir, y entonces vimos la cantidad de casos que ustedes dos han conseguido resolver.

Anely colocó su mano en el hombro de su hermana y suplicó al doctor.

-Tienen que investigar quien trata de matar a nuestro padre, ya ha habido dos intentos y muy seguidos. Estamos desesperadas.

El doctor trató de infundirlas ánimos, pero el sonido de la taza de Holmes le interrumpió.

-Una actuación sobresaliente señoritas.-Dijo sin levantar la mirada del té.

Los tres, extrañados ante la afirmación de Sherlock se giraron hacia él. Incluso Watson parecía extrañado.

-¿Disculpe?

-Decía.-De un sorbo apuró el fondo de la taza y la dejó en la mesita que había junto a él.-Que ha sido una interpretación muy convincente, por poco me lo creo.


3 comentarios:

  1. Me gusta mucho la serie y tu fan fiction esta genial, espero que siga no sé si podre aguantar al mes que vienes :( Ah te sigo y te nomino a un premio en mi blog :) http://palabras-con-vida.blogspot.com/2013/10/liebster-award.html

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    1. Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado. En cuanto pueda subiré el premio al blog, pero tendras que esperar un par de dias, gracias por la nominación ;D
      Lena

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  2. ¡Pero bueno!
    Haces un fanfic de Sherlock y yo sin saberlo!!! Soy muy feliz :)

    Va a salir Liv y se va a casar con Sherlock, sí? SI? VERDAD? ^^

    Sigo leyendo :)

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