sábado, 28 de septiembre de 2013

Gotita, gotita

Nacimos en lo alto. Ahora caemos del cielo hacia una mancha uniforme de color. Nos acercamos a gran velocidad, pronto llegaremos.

El impacto me revuelve, pero me mantengo firme y me agarro como puedo.

Me deslizo lentamente. Me muevo con soltura, soy de composición débil, debo tener cuidado.

Mis hermanas me siguen, todas al tiempo caemos hacia lo desconocido. Si miedo recorremos la barrera invisible, pero algo nos observa.

Alguien nos mira con ojos curiosos.

Me detengo un instante mientras mis compañeras avanzan. Son unos ojos. Una pequeña humana nos mira y golpea el cristal con cuidado. Nos observa, nos cuenta, mira a través de nosotras.
 
 Sonríe, parece que le gustamos.

 Veo como algunas se juntan. Otras van dejando un rastro de lágrimas porque no quieren seguir.

Finalmente recorro de golpe la distancia que me separa de ellas. Ahora nos movemos deprisa, llegamos a nuestra meta. Hemos venido de lejos para cumplir nuestro destino.

¡Plof!

-Cariño, baja la persiana, que se moja el cristal.






5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me alegro de que te guste. Ahora esta lloviendo a mares, a si que la inspiración era inevitable.
      Lena

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  2. Me encantó! Estaba extrañando estos textos suyos. Muchos saludos!

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    Respuestas
    1. Gracias por comentar Pipi. Ya hacia tiempo la inspiración no se pasaba por mi puerta, es cierto, pero ahora he vuelto a ponerme las pilas.
      Lena

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    2. Hola Lena, me ha gustado mucho cada gotita de tus letras, como ya estamos en otoño ese cristal mojado es el típico de estos días. A mí me encanta ver la lluvia caerse en los cristales y resbalarse hasta caerse, y ese no saber donde van a parar es inquietante.

      Un abrazo
      Rosa.

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